El loto nace en el fango, atraviesa el agua y florece puro.

De la misma forma, sea cual sea nuestra situación, podemos avanzar en el camino,
y florecer para beneficio de los demás.

Foto: Martín (Thupten Chophel)
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Meditación en la vacuidad

 

Por Martín (Thupten Chophel)

Martin Ejemplos cercanos de la Vacuidad:

La vacuidad es una comprensión de la ausencia de un yo autoexistente y de fenómenos autoexistentes.

 

Antes de dar las explicaciones según el Budismo, os presento 3 ejemplos con los que a lo mejor podéis conectar más fácilmente que con las palabras.

 

 

  • Ejemplo del concierto de música:

Se refiere a que durante un concierto de música, nos vemos integrados en la música y dejamos de sentir barreras entre nosotros, los músicos y el resto de espectadores, la música fluye sin que nos aferremos a ella y nos dejamos llevar.

  • Ejemplo del senderista:

Una persona está caminando por un Valle de Alta Montaña, de repente siente que el canto de los pájaros, el fluir del agua, la brisa, las montañas, le aparecen como una totalidad, disfrutamos de ese momento con frescor sin conceptualizar cada cosa por separado. ¡Estamos unidos con todo lo que nos rodea! El concepto de Yo se diluye y las cosas también. Pasamos de lo diverso a lo único, a la totalidad.

  • Ejemplo del corredor:

Un corredor está corriendo por el monte en un entrenamiento habitual. De repente siente que ha dado unos pasos y que ha perdido la noción del yo y la ha recuperado unos segundos después. ¡No ha habido ningún yo corriendo durante un rato!

 

Meditación en la Vacuidad 1:

Se hace en 3 fases de meditación.

Durante la primera reflexionamos en la impermanencia de todo. Las cosas cambian, las personas cambian, todo es impermanente.

Durante la segunda fase, vemos que todos los fenómenos y las personas dependen de causas y condiciones. Yo me enfado porque me insultan, consigo aprobar el examen porque estudio. Cuando voy a un sitio con buena onda, me encuentro bien y cuando voy a un sitio con mala onda me encuentro mal. Podemos ver que hay cosas que suceden por alguna razón que no comprendemos, pero hay una causa para ello. Carecemos aún de sabiduría para entender todo, pero creemos en esta interdependencia.

Al ver que todo es interdependiente, incluido nosotros, podemos percibir que no hay algo a nivel burdo que sea permanente en nosotros ni en los demás, ni en las cosas. ¡Todo es un fluir!. Así realizamos la ausencia de existencia inherente o ausencia de autoexistencia. Esto es la Vacuidad.

Meditación en la Vacuidad 2:

Todo está formado por partes. Por ejemplo una mesa está formada por el tablero principal y sus patas que pueden ser por ejemplo 4. “Mesa” es el concepto que tendemos a solidificar al igual que los demás, pero si reflexionamos que si a esta mesa le quitamos una de sus patas, entonces ya no es la misma mesa, es otra mesa, entonces nos damos cuenta de que la mesa es simplemente la unión de partes en un momento determinado, pero que en sí misma no tiene autoexistencia. Si tuviera autoexistencia no podría ser divisible y modificada.

Meditación en la Vacuidad 3:

Una persona un día determinado es nombrada directora de una orquesta, antes nunca había sido directora. A partir de ese momento un montón de personas pasan a llamarla Directora de orquesta y ésta se siente aludida cuando le hablan como Directora de orquesta. También hay muchos músicos que la obedecen en sus instrucciones al dirigir la orquesta.

Pues bien, hemos de pensar, que la persona es en esencia bastante parecida a como era antes de ser Directora, tiene sus hijos, su familia, sus amigos, sus estudios; la unanimidad de designarla Directora por todo el mundo, es la que aparentemente la ha cambiado, pero al fin y al cabo es tan sólo una mera designación vacía de existencia intrínseca. De la misma manera un bebé nace sin conceptos, y conforme se le va educando aprende los conceptos, estos surgen para aprender a relacionarnos con nuestro entorno pero están vacíos de autoexistencia, son simplemente aprendidos para relacionarnos con el mundo. En este caso vemos que las designaciones o conceptualizaciones, se crean con un fin determinado, pero la esencia de las cosas es la vacuidad o ausencia de existencia intrínseca.

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