El loto nace en el fango, atraviesa el agua y florece puro.

De la misma forma, sea cual sea nuestra situación, podemos avanzar en el camino,
y florecer para beneficio de los demás.

Foto: Martín (Thupten Chophel)
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ROSALÍA DE CASTRO Y EL BUDISMO


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Las proyecciones del ego

 

Por Martín (Thupten Chophel)

MartinA veces escucho: “Esta persona tiene mucho carácter, sí que tiene futuro”. Así me da la risa el oir este tipo de expresiones, pues parece, que el que tiene el ego más desarrollado y se adapta menos a las circunstancias, pretendiendo que todo se adapte a él, es el bueno. ¡Qué enorme error, cuánta vanidad, cuánto Egoísmo!.

Ahora te pido que reflexiones un poco sobre la importancia de disminuir nuestro ego, para desde una perspectiva más global, interdependiente y solidaria, poder relacionarnos con los demás y con la sociedad. No escuches las instrucciones vulgares de la sociedad de: sé competitivo, consume, piensa sólo en ti. Aparca esto durante un rato y ábrete a una dimensión más solidaria y también que te trae personalmente un beneficio verdadero, último.

Toda religión o filosofía de vida, tiene que verse impregnada por la tolerancia, la solidaridad, la comprensión del mundo como una aldea global, el desarrollo interior y la búsqueda de felicidad para los demás y nosotros. Si una religión o filosofía no promueve estos valores, entonces no vale para nada más que para engrandecer los egos y se puede convertir en destructiva. Quizás sería mejor decir, que las religiones o filosofías, suelen tener todos estos valores positivos en su mensaje, pero las personas que practicamos estas religiones o filosofías, podemos desoírlos y vivir egoístamente y destructivamente malinterpretando su mensaje.

Si meditamos en el Amor y la Compasión sinceramente, todos estos valores positivos, se desarrollarán de forma natural.

Si meditamos en lo fugaz de nuestras vidas, en lo interrelacionado que está el mundo, en que la paz y la armonía verdaderas, se consiguen luchando por mejorar la sociedad pues el mundo es una aldea global, y mejorándonos a nosotros interiormente. A través de estas reflexiones o meditaciones, con sabiduría, podemos desarrollar la solidaridad Universal, que incluye a todos los seres y por supuesto a nosotros. Tenemos una luz en nuestro interior, que puede brillar y beneficiar a todos los seres, sólo tenemos que eliminar todo lo que la oscurece y no la deja iluminar. Ese es nuestro trabajo, debemos luchar por nuestro despertar o brillar, para beneficio de todos los seres.

O sea, vemos que gracias al Amor y la Compasión y también gracias a la Sabiduría, podemos hacer que todo funcione bien, y para que todo funcione bien, ineludiblemente, nuestro ego negativo debe eliminarse, y debe potenciarse el yo positivo, que ve a los demás y a nosotros como igual de importantes.

No es para asustarse el querer que nuestro Ego disminuya, pues no significa disolverse en el espacio y desaparecer, ni dejar de actuar. Nuestro Ego disminuye, pero a la vez, gracias a ello comprendemos mejor nuestra situación en el mundo, nuestro papel en la sociedad y qué es lo que debemos hacer para que todo funcione mejor. Así con esa comprensión, actuamos con mayor perfección y produciendo mayor felicidad y avance en la sociedad. La comprensión de nuestro papel en la sociedad, puede llevarnos a ser unos guerreros de la paz y de la armonía, del amor, que cuando tenemos que decir las cosas claras, las decimos, e incluso si hay que corregir a alguien, le corregimos, movidos por un profundo amor y compasión, no por el egoísmo. Así debemos de observar continuamente nuestra mente y constatar si nuestra motivación en nuestras acciones es pura o impura.

Todos tenemos la experiencia de hacer un puzzle. Las piezas sólo tienen una posición donde encajar. No podemos pretender poner una pieza en todos los lugares y que sean las demás piezas las que cambien su forma y se adapten a la nuestra. Con ello no sería posible hacer el puzzle, que es ni más ni menos como la sociedad y nuestras relaciones con ella. También sabemos que hacer un puzzle no es tarea fácil, sobre todo si tiene muchas piezas. Debemos obrar con sabiduría, clasificando las piezas por colores, si son piezas del borde o una esquina, si tienen cielo o no, etc. O sea que para conseguir poner la pieza del puzzle en su sitio, hay un gran trabajo previo. Así es en la vida, que para que todo funcione mejor, debemos de saber ver las cosas desde una perspectiva lo más alta posible, a través de la meditación, para que luego nuestros actos encajen de la mejor manera en el puzzle de la sociedad.

Todos tenemos responsabilidades con la sociedad, pero por supuesto los que seáis padres y madres, la tenéis muy especial con vuestros hijos. Entonces, todo lo dicho anteriormente se puede aplicar a la relación de padres con hijos. Hay una enorme responsabilidad de los padres hacia los hijos. No intentéis proyectar una película sobre vuestros hijos e intentar que ellos cumplan el papel que vosotros les asignáis. Debéis obrar movidos por el amor y el respeto, buscando el máximo beneficio para vuestros hijos, sin que las proyecciones del ego os lleven a obligar a que los hijos cumplan el papel que les habéis asignado en vuestra película de la vida, originada por el ego y no por el amor y la compasión, ni por la comprensión. Debéis de trabajar muy mucho, con vuestra motivación, y ver si es un verdadero sentimiento de cariño el que os mueve a actuar con vuestros hijos, o son mecanismos defensivos del Ego. Esto es especialmente necesario en las edades más pequeñas del niño, desde que nace hasta la adolescencia, y luego cuando llega a esta adolescencia, hay que esperar que lo bueno que hayamos sembrado en el niño, fructifique y que se pueda encarrilar en la vida. No sabemos si todo lo hecho va a ser suficiente, pero hay que saber dejar al adolescente que cree su vida y su espacio, manteniendo unas ciertas normas, pero dejándole libertad, la que podamos, en sus cosas.

Finalizo con un deseo: ¡QUE TODOS PODAMOS VENCER LAS PROYECCIONES NEGATIVAS DEL EGO Y CONSTRUIR EL PUZZLE DE LA SOCIEDAD!

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